Mi experiencia con la copa menstrual

Después de mucho pensármelo y recorrer decenas de páginas buscando información ¡por fin me decidí! Escribí ese mensaje que tanto tiempo llevaba deseando escribir, tomé el teléfono y acordé un día para pasar a buscar mi primera copa menstrual.

cupComo cualquier cambio y decisión importante en mi vida, esta también me llevo bastante tiempo de “procesamiento”, pero al final acá estoy, con tres meses de uso de este genial artefacto y feliz con mi elección.

Para ponerlas en contexto una copa menstrual es, según la Wikipedia, “un recipiente que se inserta en la vagina durante la menstruación para depositar el flujo menstrual”. La copa no absorve la sangre sino que la recolecta de modo que debes desecharla cuando la extraes.

La marca que elegí es Maggacup, la primera en fabricar estas copas en la Argentina. Mi elección se basó en la cantidad y calidad de información que dan en su página, no solo sobre el producto en sí sino también sobre su elaboración y el destino solidario de parte del dinero que se paga por ella.

La decisión de cambiarme a este método tiene que ver con mi propósito de año nuevo de vivir de un modo más sustentable, consumir concientemente y contribuir a la reducción de los residuos que genero. Con la copa logré todo esto y más, por un lado compré un producto que tiene una vida útil estimada de 5 años y que durante ese tiempo emite cero desperdicios, por otro sé que adquirí algo elaborado bajo los principios del comercio justo y, además, logré una mayor independencia y comodidad durante mi período dado que la copa resiste hasta 12 horas, no presenta fugas y me permite seguir utilizando la misma ropa interior que utilizo el resto del mes. Mi período nunca fue tan cómodo como durante estos tres últimos meses.

Vale aclarar que tambien me presentó algunas dificultades pero creo que es producto de encontrarme todavía en el período de adaptación. En primer lugar me genera un poco de incertidumbre cuando tengo que ir al baño porque al usar los músculos pélvicos para orinar siento que también empujo la copa hacia afuera y es como si se fuera a caer, cosa que claramente no sucede porque una vez que te la colocas hace vacío en tu interior y no se sale a menos que rompas el vacío presionando un poco uno de sus lados. Pero lo que más me cuesta es lograr que se despligue una vez dentro de mi vagina y más de una vez me ha llevado un par de minutos conseguirlo, aunque creo que ya le voy tomando el truquito. Más allá de esos minutos perdidos en el baño, el resto son puras ventajas.

Por ahora esta es mi experiencia con la copa menstrual Maggacup y sin dudas es algo que recomiendo a todas las mujeres que tengan ganas de gestionar su higiene menstrual de un modo más sano y sustentable.