Yo veo hermanas

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Estoy en medio de una marea

mujeres: jovenes, niñas, ancianas me rodean

no nos conocemos

pero nos une la bronca.

Los gritos me abrazan

los cantos me acunan.

Nos estamos creando,

desafiando todo lo que nos dijeron que somos,

nos recreamos.

Aprendimos que no podíamos confiar

la una en la otra:

por malas, por putas,

envidiosas, chusmas, mosquitas muertas.

Ahora en esta intimidad de miles, nos vemos.

Hola hermana, hola amiga,

tanto tiempo sin verte…

 

Nos une la rabia, el hartazgo,

la repulsión de todo lo que nos viene pasando

desde hace décadas, desde hace siglos.

Pero cuando miro, pero cuando siento

huelo ternura flotando en el aire,

nos consolamos, nos arrullamos,

nos escuchamos.

Me entrego a esta marcha furiosa,

pero en el pecho palpita algo más,

siento el calor de las otras,

sus voces femeninas, su sexo,

su empuje, sus risas.

 

Porque no importa lo que digan

el odio acá no entra,

esta lucha es puro amor.

Nosotras nos amamos,

vivas nos queremos…

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Hoy leemos: Un viaje interior

Dani y Jota son dos viajeros que ni aún en casa paran de moverse. Tras más de siete años recorriendo Asia y Oceanía volvieron a Buenos Aires para descubrir que ya no eran ni de acá ni de allá. Hace unas semanas acudí a una de las charlas viajeras que llevan dando en el país desde que volvieron y quedé fascinada con su frescura y optimismo. De la charla no solo me llevé un momento increíble y un montón de consejos, sino también su primer libro titulado “Un viaje interior”.

Aunque hay mucho por contar del libro, y de estos dos caminantes del mundo, me voy a centrar las enseñanzas que creo podemos aplicar en nuestro día a día. Para deleitarte con el resto de su historia podes ingresar www.marcandoelpolo.com, su hogar online.

El libro en sí es una joya para cualquiera que esté pensando en abandonarlo todo y lanzarse a la ruta, pero también tiene una filosofía muy slow que quiero resaltar:

 

  • El viaje te enseña a vivir con lo mínimo: todo lo que necesitás debe quedar cubierto por lo que puedas cargar en tu espalda. Esto cambia mucho la perspectiva de las cosas, aprendes a diferenciar lo importante de lo accesorio. Al aplicarlo a nuestra cotidianeidad no creo que sea posible, ni necesario, resumir toda nuestra casa en una maleta pero sí utilizar esta premisa para depurar nuestra vida de todo aquello que acumulamos por acumular.
  • En nuestra sociedad capitalista compramos objetos por el placer momentáneo que nos aportan, luego queremos deshacernos de ellos: Dani y Jota lo explican muy bien, las cosas no tienen la capacidad de mutar, mientras que las personas nos encontramos en constante evolución. Entonces, si nos cansamos de personas o situaciones que están en constante cambio, ¿cómo no nos vamos a aburrir de ese vestido que lleva tres temporadas colgado en el placard?
  • Dependemos mucho de la opinión de los demás: todos tienen algo que decir sobre nuestras decisiones, ya sea anunciar un viaje largo o negarte a depilarte las piernas siempre te vas a tener que enfrentar con opiniones no solicitadas. Por eso es mejor aprender rápido que esto es algo que no podemos controlar y aceptarlo.
  • A veces es necesario moverse con lentitud o no moverse en absoluto por un tiempo: cuando emprendemos un nuevo proyecto, que puede ser un viaje o un blog por ejemplo, lo hacemos con todo el ímpetu y la emoción. Queremos hacerlo todo y hacerlo ya, la ansiedad nos puede y parece que tomarnos un respiro es desperdiciar un momento irrepetible. Sin embargo, tras algunas semanas o meses de ritmo enloquecedor, el agotamiento se empieza a notar. Las actividades que antes te resultaban emocionantes ahora son algo rutinarias y comienza a parecerte que todo perdió su brillo original. Ese es el momento para recurrir a la pausa, tomarse un tiempo para reencontrarse con el verdadero motivo de tu viaje y retomar el camino con las ideas claras y el cuerpo fresco. Moverse más lento te permite apreciar mejor los detalles, conectarte con las personas, interiorizar cada paso y reconectar con tus motivaciones más profundas.
  • Nadie puede darte la receta para ser feliz: Para mí este es el mensaje principal del libro, por mucho que leas, investigues y socialices tus ganas de viajar, o emprender, solo vos tenés las respuestas para tu viaje, porque sólo vos conocés cómo querés que sea ese viaje. Además, como señalan estos escritores/viajeros, viajar no es el único modo para ser feliz, es el que ellos encontraron, el que a ellos les mantiene ilusionados, pero para vos puede ser otro. Para encontrarlo solo tenés que mirar adentro tuyo porque como dicen por ahí:“el viaje más importante de tu vida no empieza en un aeropuerto, sino en tu interior”.

 

Si con tanta cháchara te entraron ganas de conocerlos y escucharlos en vivo, la próxima charla será en Oui Bar, esquina Sarmiento y Mendoza, en Rosario el viernes 8 de julio a las 20hs. El libro lo podés conseguir en sus presentaciones o mediante su página web.

 

 

NO, no voy al gimnasio ¿y qué?

No quiero ir al gimnasio. No quiero y no quiero. No quiero hoy y no voy a querer mañana. Tengo que aceptarlo y ya.

Conscientemente yo sé que no hay nada de malo en el hecho de no querer ir a clases de zumba o localizada, pero llevo meses prometiéndome que la próxima semana arranco. Llevo meses mintiéndome sin cesar.

A ver: si yo estoy sana y me gusta mi cuerpo como es, ¿por qué me torturo con la idea de que TENGO que empezar el gimnasio? Y no solo eso, sino que bastante a menudo le suelto la misma cantinela a cualquiera que pregunte por mi actividad física: “No, hace unos meses que dejé pero la semana que viene empiezo, ya me acomodé los días y me queda perfecto” ¡MENTIRA! Mentira podrida.

Sé que la actividad física mal no me va a hacer y tampoco tiene que ser un sacrificio si encuentro algo que me guste pero ¿por qué tengo que sentirme culpable por no tener ninguna rutina en este momento?

Esta semana tomé la decisión de amigarme con mis ganas de hibernación y buscar algo que pueda hacer dentro de mi casa. Por ahora la idea de abandonar el calor del hogar para ir a sudar en grupo me provoca comezón.

Bien, ME ACEPTO, ¡No voy a ir al gimnasio!Evitacion-experiencial-Sara-Fratini

¿Por qué marchamos? #NiUnaMenos

ni-una-menos-vivas-nos-queremos

Marchamos porque no tenemos miedo pero sí mucha rabia.

Marchamos para dejarle claro al patriarcado que no vamos a retroceder.

Marchamos porque en la Argentina asesinan a una mujer cada 30 horas.

Marchamos porque estamos hartas del acoso callejero.

Marchamos porque la calle también es nuestra y tenemos derecho a circular con libertad, sea la hora que sea y vestidas como se nos ocurra.

Marchamos para sentir una vez más que no estamos solas, que somos muchas en esta lucha.

Marchamos porque no está todo hecho, porque 1 de cada 3 mujeres en el mundo va a sufrir violencia física o sexual a lo largo de su vida.

Marchamos porque queremos respuestas concretas por parte del Estado.

Marchamos por el acceso efectivo a la justicia.

Marchamos para sumar conciencias a la lucha.

Marchamos por una sociedad más justa e igualitaria.

Marchamos porque soñamos con un futuro en el que no haya necesidad de marchar para defender algo tan básico como nuestro derecho a la vida.

Este viernes 3 de junio marchemos tod@s junt@s contra la violencia hacia las mujeres.

Encontrá acá la movilización que te quede más cerca y unite a #NiUnaMenos #VivasNosQueremos

Día Mundial contra la Esclavitud Infantil

Un día como hoy, hace 21 años, la voz de un niño paquistaní de 12 años era silenciada por sus esclavizadores. Iqbal Masih había sido entregado por su padre al dueño de una fábrica de alfombras como medio de saldar una deuda. Fue así que desde los cuatro años vivió en carne propia la esclavitud infantil destinada a llenar de objetos las vidrieras de occidente.

A los diez años logró escapar y comenzó a contar al mundo su verdad. Una verdad incómoda y dolorosa que preferiríamos no tener que escuchar nunca.

Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo) son mas de 215 millones de niños los que viven en estas condiciones, para la ONG Solidaridad en cambio, el número asciende a 400 millones.

Démonos un momento para dimensionar el horror de este crímen.Pensemos en cómo podemos influir en el cambio.

Para aportar mi granito de arena hoy decidí abrir el blog a este tema tan triste y compartir con ustedes este retrato de la realidad.