Amor por los detalles

Cuando tengo tiempo me encanta navegar por la web o por Facebook y dejarme sorprender por lo que va apareciendo. Hace unos meses este vagabundeo digital me llevó hasta la página de Cipresia, una nueva marca de carteras una propuesta fresca e innovadora.

Me enamoré de un diseño veraniego bordado a mano y tras un intercambio de mensajes con Sol, su diseñadora, quedamos en encontrarnos para hablar de su creación.

Sol es diseñadora de indumentaria y desde hace un año y medio decidió apostar por su pasión y lanzarse con un emprendimiento propio. Tras años de trabajar para otras marcas de indumentaria sintió que necesitaba producir de un modo más lento, más consciente y más personal.

Las carteras las diseña, corta y cose ella misma. También se encarga de la promoción, el bordado y la compra de materiales. “El trabajo en solitario es duro pero gratificante”, dice. Lxs invito a descubrir el universo Cipresia y dejarse atrapar por su historia.

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La Mandolina, emprender en pareja.

Eugenia y su marido crearon La Mandolina hace ya tres años. Desde entonces se dedican a pensar y fabricar zapatos cómodos y cancheros para transitar el día a día en la ciudad. Luego de cruzarme con sus creaciones por Facebook no pude resistirme y tuve que contactarla para acordar una cita y charlar un rato con ella…

 

¿Qué los llevó a emprender?

Desde chica me interesó la moda, yo estudié hotelería pero siempre digo que tendría que haber seguido diseño de indumentaria; me fascinaba la idea de fabricar mis propios productos.

En un principio, hace siete años más o menos, nos dedicábamos a los accesorios pero luego sentimos que queríamos hacer algo más, porque el accesorio es algo que acompaña, en cambio el calzado es de primera necesidad. Fue entonces cuando decidimos cambiar de rumbo.

Apenas arrancamos no sabíamos ni coser pero nos  pusimos a hacer un curso de confección de calzado. Luego mi marido compró una máquina de coser, y aunque no había tocado una en su vida practicó y practicó hasta que le salió perfecto. Le llevó tres meses pero ahora el que cose es él. Una vez tuvimos todo listo nos largamos, los zapatos gustaron y  desde entonces le dimos para adelante.

¿A qué mujer apunta tu marca?

Yo tengo un público que va desde los 25 a los 45 años más o menos. Son mujeres cancheras pero que con un jean y unas chatitas se sienten geniales y están divinas, buscan verse bien pero relajadas. Creo que la comodidad es uno de sus principales requisitos a la hora de elegir un calzado.

¿Cómo describirías el estilo platense?

Acá encontrás de todo, el hippie estudiantil, el hippie chic y gente que es muy formal. Hay muchas mujeres que trabajan en los ministerios y van súper formales, pero algunas se animan y le dan el toque canchero al look laboral con unas chatas. Es un público variado.

¿Qué buscás en un par de zapatos?

Fundamentalmente que sea cómodo, que lo puedas tener desde la mañana hasta la noche y no te haga doler. Una de las cosas que nos dicen nuestras clientas es que son las primeras chatitas que pueden usar sin llenarse el pie de curitas. No raspan. Usamos contrafuertes más finos que las zapaterías comunes entonces se ablandan muy fácil y se adaptan rápido al pie. Más que nada busco que sean cómodos ¡y que queden lindos, claro!

¿Qué crees que los diferencia del resto de las marcas de calzado?

En La Mandolina todo el tiempo variamos los modelos. Aunque de base siempre usamos el mismo patrón vamos jugando con las telas, adornos y texturas, así las chatitas no se ven seriadas. Hacemos unas pocas en cada número por modelo y una vez que se acaban no lo volvemos a repetir.

Tenemos tres tipos básicos de calzado: las chatitas, que son nuestro zapato estrella, los  acordonados y este año incorporamos las botas. Hoy La Mandolina anda en los pies de varias personas, así que hay que ir cambiando continuamente, además yo me aburro de hacer siempre lo mismo.

¿Qué materiales utilizan?

Nosotros no usamos cuero, todo lo que trabajamos es sintético. A mi particularmente no me gusta trabajar con cueros y creo que hay muchos materiales alternativos de muy buena calidad que pueden reemplazarlo a la perfección. Actualmente empleamos un material muy similar al cuero en cuanto a textura y apariencia, lo único que le falta es el olor (risas).

También a la hora de combinar usamos muchas cintas, por ejemplo ahora hicimos un pedido de cintas hindúes y estamos lanzando una edición limitada a puro color.

¿Cómo es su modelo de producción?

Nosotros acá hacemos de todo: diseño, corte y armado. En un principio éramos solo mi marido y yo pero de a poco fuimos incorporando a amigos, primos y familia. Hoy tenemos una manera de trabajar que nos conviene a todos, cada uno cose en su casa, acomoda sus horarios como quiere y sigue manteniendo sus otros trabajos, sus actividades; trabajamos sin presión.

¿Cómo ves el escenario emprendedor en este momento en nuestro país?

Yo creo que ahora la gente busca mucho lo que es de diseño. Si bien hay personas que prefieren vestir marcas porque les parece que una marca es sinónimo de calidad, también hay mucha gente que se quiere diferenciar.

En el caso del calzado por ejemplo, si comprás un zapato en una casa de marca, sabés que varias van a tener el mismo, en cambio si vas a un emprendedor, probablemente obtengas algo único, no sólo porque produce menos cantidad de pares sino que quizás durante el invierno en lugar de una sola colección, renueva sus zapatos tres veces variando los materiales, las telas o los apliques.

 

Así concluye la primera la entrevista de pieldevidrio y debo decir que, gracias a Euge, la disfruté mucho. Así que ya saben, si están buscando unos zapatos con onda y muy cómodos, La Mandolina es su lugar https://www.facebook.com/lamandolina.accesorios/?ref=ts&fref=ts.

Y si quieren seguir descubriéndo más emprendimientos sustentables y libres de trabajo esclavo en la ciudad de La Plata y sus alrededores comenten, compartan y háganmelo saber con un grito virtual bien fuerte.